samedi 11 juin 2016

Plaça Joan Amades





En la plaça Joan Amades
cada mañana la ingenua mirada socioconstructivista
pondera humanidades nuevas,
mediante la variable pedagógica educativa
de un hombre y una mujer diferente.
Yo, sin embargo, siempre veo la misma condena,
como promesas taimadas,
en sus rostros aniñados,
el traidor que venderá al amigo,
el cobarde que negociará la verdad,
el tirano que oprimirá,
el esclavo que venderá su libertad,
el creador de mundos que otros morarán como propios,
el lumpen que será incapaz de crear nada propio,
la princesa que anhelará reinar bajo coronas artificiales,
los astutos comerciantes de coronas artificiales,
la madre amantísima,
la madre inmisericorde,
la madre ausente,
el padre místico,
el padre disciplinario,
el padre ausente,
el revolucionario de sí mismo,
el revolucionario de trincheras,
los soñadores de utopías,
los saboteadores de utopías,
los que necesitarán creer en el amor,
los que se permitirán reírse del amor,
los que adorarán dioses,
los que inventarán dioses,
los que serán dios,
los que serán adictos,
los que crearán adicción,
los que fracasarán pocas veces,
los que fracasarán muchas veces,
el policía que servirá al poder,
el rebelde que odiará toda policía,
la mujer sumisa que legitimirá su dominación,
la mujer indomable que perseguirá su liberación,
el héroe que salvará al mundo,
el villano que ocultará el sol,
el intelectual que morirá por un detalle,
el intelectual que transigirá de forma espúrea el mismo detalle, 
el kamikaze que harán explotar,
el kamikaze que se hará explotar,
el líder que guiará a la masa,
la masa que será guiada por líderes,
el asesino que matará por frustración,
el asesino que matará por convicción,
la puta que será libre,
la puta que será esclava,
el loco que reinará
y el loco que sufrirá.




Guerau K. Blissett
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