dimanche 31 janvier 2016

Kill Bugs Bunny!






El joven entró en el burguer de la quinta avenida
tarareando algunos versos del Sweet dreams de Marilyn Manson,
y repitiendo sin cesar que había que matar a Bugs Bunny.
Hold your head up, moving on.
Keep your head up, moving on.
Nadie vio de entrada el fusil,
atendiendo a lo bien conjuntado que iba con aquel abrigo beige
y aquellas gafas escarlata,
y escuchando qué bien afinaba su melodía de sonrisa perfecta
y pegadizo estribillo antiamericano.
Traveled the world and the seven seas.
Everybody's looking for something.
Kill Bugs Bunny!
Kill Bugs Bunny!
Una superviviente diría a la policía aún en estado de shock:
“Tenía razón el reverendo Jones,
la muerte siempre llega perfumada
y con una voz nueva”.
I wanna use you and abuse you.
I wanna know what's inside you.
Todos pensaron que era un hipster excéntrico de Williamsburg,
buscando un poco de atención
o un poco de sexo diferente,
encandilando igual a hombres y a mujeres,
como aquel personaje de Tennessee Williams.
Some of them want to use you.
Some of them want to get used by you.
Some of them want to abuse you.
Some of them want to be abused.
Otro superviviente diría más tarde en la CNN,
“Parecía ese tipo de profeta que llega en el momento oportuno,
cuando todo el mundo le espera”.
I'm gonna use you and abuse you.
I've gotta know what's inside.
El joven antes de ser abatido había gritado un último Kill Bugs Bunny,
enfrente de una mujer anciana que agonizaba en el suelo
murmurando un casi inaudible, God bless you!




Biel Rothaar
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