vendredi 3 juillet 2015

Papelera digital (III)


Nota previa del autor: en el fondo de la papelera digital terminan aquellas ideas, historias, proyectos, balbuceos creativos que quedan aplazados o desechados definitivamente, o que incluso por su naturaleza sugestiva al autor le parecen suficientemente aptos para ser leídos ya como una obra completa, en la línea de la nueva tradición de fragmentación, síntesis, celeridad y lecturas volátiles de la presente cultura digital, o como un ejemplo más de simbiosis creativa en la moderna corriente del fanfic y de interactuación de los videojuegos en la que autores y lectores cooperan de manera activa en la construcción en espiral de una obra mayor a partir de un retazo inicial, desdibujando así poco a poco la frontera entre autor y lector. 











Notas para una serie TV (Alabama)


   Durante los primeros cuatro capítulos de la primera temporada observamos la vida de una comisaria cualquiera. El retrato profesional y familiar de un grupo de policías mientras se producen, en un segundo plano difuminado, la resolución de tramas delincuenciales grabadas con el realismo de cámaras muy cercanas y sonido real al estilo del movimiento Dogma. Todos los capítulos son un crudo documental social más que un thriller de suspense policíaco. 


   En el quinto capítulo descubrimos de repente sin ninguna sospecha previa, como una verdad violenta, que los cuatro protagonistas principales son policías corruptos. A partir de ese punto de giro, la serie sigue discurriendo con la misma dinámica de los primeros cuatro capítulos, pero disfrutando a partir de ese momento, con otra óptica, del retrato de la vida cotidiana de esos policías corruptos viviendo sus vidas familiares con absoluta normalidad. 


   El avance dramático de la serie nos va adentrando capítulo a capítulo en una realidad más compleja e intrincada de corrupción social y política, mientras seguimos observando en paralelo una realidad social de pequeños delincuentes, putas y yonquis intentando sobrevivir en un mundo ingeniosamente perverso, alcanzando progresivamente nuevos significados sobre el delito social, y una reconsideración general sobre las figuras del héroe y el antihéroe social. 



© 2015 Biel Rothaar