vendredi 3 juillet 2015

Los hombres de Sigma 6 (I)





Los hombres de Sigma 6 nunca conocieron a los hombres de Sigma 5.


Los hombres de Sigma 5 cometieron los mismos errores que los hombres de Sigma 4.


Los hombres de Sigma 4 confiaron en exceso en las posibilidades de la razón y el poder antropocéntrico, y descuidaron el imponderable y lo incognoscible que se agazapan en el absurdo destino del púlsar, en la belleza salvaje de un aleatorio chorro de energía oscura, en la posibilidad del reverso del agujero negro como ventana vital a otros universos, en la elegante sabiduría de esferas dentro de esferas, en la epifanía de infinitas microcuerdas vibrando al son de una melodía musical universal sin principio ni fin, impulsada por la lógica creativa del caos y como una simple errata orgánica del vacío: como una simple aberración de la nada. 


Los hombres de Sigma 3 fueron víctimas de la profetizada catástrofe entre el choque histórico de los hombres antiguos y los hombres nuevos, entre los viejos vasallos de dioses y supercherías, y los nuevos dioses. 


Los hombres de Sigma 2 aún eran simples soñadores de utopías, mientras el mundo se deslizaba bajo sus pies hacia el abismo, y al mismo tiempo que entregaban todas sus energías como las últimas generaciones de hombres de la isla de Pascua a la construcción de magníficos tótems reveladores de su genialidad y de su locura.


Los hombres de Sigma 1, alguna vez, ensoñaron la posibilidad matemática de los hombres de Sigma 6. 




© 2015 Biel Rothaar