jeudi 2 juillet 2015

La vocación





Julien Benda confesó en su obra Un régulier dans le siècle :
 «[V]ivre avec des livres aimés, 
dans un climat tout spirituel, 
loin de toute vie pratique, 
quitte à ne rien produire.
 Mon rêve était 
bien moins d'être un auteur
 que de rester un étudiant».



 De entre todas las calling
de entre todas las llamadas vocacionales
 que puede sufrir un hombre,
 ninguna más calamitosa que esta para una sociedad,
 tan calamitosa y tormentosa
 como para ese propio hombre
 mientras aún es demasiado joven y frágil,
 y se resiste a aceptar ese glorioso destino del clérigo abandonado a sí mismo, 
en ese tiempo de zozobra
 en que las pasiones más banales
 son espejismos diarios,
 como ríos de corrientes traviesas que te atrapan
 y te entretienen durante mañanas enteras,
 hasta que uno consigue desembarazarse de sus manos delicadas
 y ganar de nuevo la orilla,
 como demonios tejiendo telarañas de brillantes
 tratando de alejarte de la amada soledad.




© 2013 Biel Rothaar
Este texto es un fragmento del Cuaderno Azul de la obra Cuadernos de juventud, recopilatorio de notas de lecturas y reflexiones personales realizadas durante el periodo 1998-2003).