vendredi 3 juillet 2015

Dudas y Cuestiones (49)





Se ha cumplido ya el cuarto aniversario del estallido del Movimiento popular 15-M
en las principales plazas de ciudades y pueblos de toda España.


En todo este tiempo hemos asistido como evolución y desarrollo natural,
a la conformación de diversas propuestas de canalización política
de ese gran caladero popular de protesta e indignación:
PAH, Podemos, Plataformas de ciudadanos independientes, etc.


Pero, a pesar de un arranque vigoroso en esa lucha de máximos
de regeneración democrática desjerarquizadora y reescritura de las reglas del juego social,
se va apreciando un proceso de anemia y desnaturalización general.








¿El eterno choque de la utopía con la realidad social,
la continua injerencia perturbadora freudiana
del "principio de realidad" sobre el "principio de placer"?


¿Los primeros resultados positivos de los mecanismos socioeconómicos de coerción y contrapeso
de la ubicua tecnodictadura capitalista de la oligarquía burguesa
fructificando en oportuna desmovilización
sobre el hombre común desideologizado, conformista, temeroso y gregario?


¿Una renovada validación de la segunda tesis de John Holloway sobre el anti-poder:
Un mundo digno no se puede crear por medio del Estado”?


¿Una nueva constatación
de los contratiempos de praxis sobreagregados a toda revolución política de masas
siguiendo las dinámicas líder-grupo,
en lugar de
la indispensable revolución anarcoindividualista
a modo de pacífica revolución filosófico-personal en la esfera del individuo,
como empoderamiento individual autogestionador
y como subvertimiento de sus relaciones de producción y consumo pro-capitalistas
en nuevos flujos de emprendeduría y libre cooperación personal
siguiendo las diferentes formas de economías colaborativas modernas
deudoras del mutualismo proudhoniano y las economías del don proanarquistas?



¿Presenciamos el fracaso de otra propicia coyuntura de revolución social
por la negligencia de ese individuo levantado en armas
que cede y confía finalmente la dirección revolucionaria a un grupúsculo de líderes
tal como en el pasado entregaba cada cuatrienio su destino personal a cíclicos líderes
pro statu quo capitalista siguiendo las mismas promesas de alienante bienestar y confort personal?



¿Llegará a tomar conciencia alguna vez el ciudadano revolucionario podemita
(en la línea del manifiesto crítico interno "Abrimos Podemos")
que la verdadera revolución sociopolítica,
ya sea en una corriente estatalista o libertaria,
es necesariamente aquella que empodera al individuo
con la plena autonomía y potencia individual de acción y toma de decisión
(sin cesiones ni delegaciones de ningún tipo),
como condición imprescindible para el advenimiento histórico de la figura del "ciudadano-político",
posibilitador final de la constitución social de un verdadero "demos",
superando así el viejo marco del delegatorio sufragio universal cuatrienal:
productor histórico de la consolidación del sistema parlamentario de partidos políticos
fomentadores de la larga dominación y explotación del individuo en el marco capitalista?



¿Llegará a tomar conciencia alguna vez el ciudadano revolucionario podemita
que la verdadera revolución sociopolítica,
es aquella que desarrolla una pedagogía de la autonomía política y autogestión del individuo,
la sustitución del "me representan" por el "representarse",
siendo todo lo opuesto a ello
poner en marcha la cuenta atrás para la siguiente higiénica revolución social?



¿En la conformación social del magma revolucionario podemita,
el creciente lumpenproletariado salido de las capas marginales de la sociedad,
en contra de la opinión de Marcuse operando en la práctica como un sujeto antirrevolucionario
por su carácter gregario, dependiente y desideologizado
(obstaculizante esclavo voluntario hobbesiano
sirviendo históricamente a las voluntades de oclócratas y oligarcas),
cortocircuitando el revolucionario clima asambleario y de empoderamiento individual del 15-M
por sus devaluadoras aspiraciones cortoplacistas como en los peores días del feudalismo
 intercambiando libertad individual por subsistencia personal?



¿Nos levantaremos un día y echando la vista atrás
descubriremos apenados incluso que el grueso del clamor social revolucionario anticapitalista y antisistema
que nutría de militancia a Podemos no era más que un dual paralelismo anímico éxtasis-enervación
equiparable en un sentido emocional al arquetípico ciclo económico construcción-destrucción
que Schumpeter identificaba como el signo reducible de toda la cinética evolutiva del capitalismo?



¿Nos levantaremos un día y echando la vista atrás
descubriremos en efecto que tras el grueso del clamor social revolucionario,
tras ese estado de irritación no vibraba en realidad un desacuerdo y dimisión personal del sistema capitalista,
sino que ese estado de turbación correspondía sólo a ese trastorno pasajero
de aquellos que pierden una buena mano de póker y son expulsados de la mesa,
y entretanto se lamentan y gruñen indignados
antes de poder comenzar la siguiente partida de póker:
la reanudación postraumática de la autorrealización personal
mediante la experimentación del "goce" y la "falta-de-goce" lacaniana
en la dialéctica de consumo y enriquecimiento capitalista?



¿Mientras tanto, asistimos como estrategias políticas generales
a la orquestación intramuros de las políticas cortoplacistas de dádivas y pactos antinatura
para satisfacer y calmar la sed y la ira de los desheredados y los descamisados
apresasándolos sutilmente en nuevos clientelismos y alienaciones ideológicas de signo “oclócrata-oclos”:
nuevas recreaciones de la “filosofia de la renuncia” comunitarista
en contra de la “filosofofía de la emancipación” individualista?



¿Mientras tanto, asistimos como estrategias políticas generales
a las mismas técnicas fracasadas de infiltración política,
practicadas a modo de quinta columna,
por toda la izquierda radical europea postcomunista para volar el sistema desde dentro,
rebajando y adecuando el lenguaje teórico revolucionario para sosegar,
e incluso atraer de forma transversal,
a toda la clase media conservadora y timorata?




La Historia quizás sea cierto que solamente sorprende ya a los cándidos, a los que duermen,
o a aquellos que siguiendo a Perec practican el sonambulismo vital
como método de resistencia.



© 2015 Biel Rothaar