jeudi 2 juillet 2015

Contemplación





Algunos días
el placer de no crear nada:
contemplar simplemente la obra.


Como un niño
que a la orilla del mar
se detiene en su tarea
y se abandona durante un instante,
al placer de recordar las motivaciones que fundaron la obra,
al placer de revivir los impedimentos salvados que consolidaron la obra,
al placer de contemplar como el tiempo erosiona la obra,
hasta que renace
el instinto
de continuar
la obra. 




© 2015 Biel Rothaar